53 futbolistas británicos se habrían saltado la normativa antiapuestas

    La Comisión del Juego británica ha recibido 53 avisos de futbolistas que se habrían saltado la normativa antiapuestas. Las sanciones ejemplares a jugadores de equipos non-league contrastan con las multas a futbolistas de élite.

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    La cultura de las apuestas es tan habitual en el fútbol que te acaba arrastrando porque todo el mundo lo hace. Piensas: si no pillan a nadie, ¿por qué me pillarán a mí?

    Son las palabras de Nick Bunyard, entrenador del Frome Town, equipo de la Southern Football League Premier Division -7º nivel del fútbol inglés- que en noviembre fue inhabilitado tres años y multado con 3.000 libras por apostar 45 veces contra sus propios equipos. Un caso llamativo, pero no el único: la Comisión del Juego británica ha recibido 53 avisos de futbolistas que habrían apostando entre el 1 de agosto de 2014 y el pasado 23 de diciembre, o lo que es lo mismo, en las últimas dos temporadas y media.

    53 alertas son una cifra llamativa, justificada por las nuevas normas antiapuestas del fútbol británico. En 2014 se aprobó una normativa que afecta a los 8 niveles más altos, prohibiendo a futbolistas, entrenadores, trabajadores de clubs y árbitros apostar en el fútbol, incluyendo cualquier partido y mercado (resultados, marcadores, apuestas en vivo, traspasos, ascensos y descensos, etc.); hasta entonces solo estaban prohibidas las apuestas a los partidos donde estuviesen involucrados.

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    La Comisión del Juego tiene una división específica dedicada a estos casos, pero explica que entre estas 53 alertas no se incluyen las apuestas que los jugadores hayan podido hacer en casas de apuestas fuera del Reino Unido, en apuestas ilegales, en casas sin licencia o a través de amigos y familiares. Por eso mismo, por apostar a través de amigos, investigan al ya exportero del Sutton Wayne Shaw, que se comió un bocata en el banquillo durante el Sutton-Arsenal de FA Cup el pasado lunes.

    Sun Bet, patrocinador del Sutton, pagaba a 8 libras que el rollizo portero se comiese el bocata, y presumió de haber pagado una suma de cinco cifras a un apostante. La broma les salió cara: se han quedado sin portero suplente, el titular se lesionó y el modesto equipo británico tuvo que acabar el partido con un jugador de campo bajo palos. El Sutton, como el Frome Town, es un “non-league team”, equipos amateurs. Bunyard explica que los futbolistas de estas divisiones no se hacen de oro jugando a fútbol, así que las apuestas son una forma muy tentadora de sacarse un dinero extra.

    Doble rasero a la hora de sancionar

    Desde la Comisión del Juego no dan nombres para no interferir en las investigaciones, pero aclaran que no todos los futbolistas investigados apostaron en sus partidos. En cualquier caso en los últimos meses han aparecido casos y sanciones, todos ellos relacionados con ligas menores: Dean Brett, del Cowdenbeath -Scottish League Two, 4ª división- está suspendido tras admitir 2.787 apuestas, incluidas algunas contra su equipo; Lewis Smith, del East Thurrock -National League South, 6ª división inglesa- fue inhabilitado 17 meses y multado con 23.000 libras; y Martin Pilkington, del Ashton United -Northern Premier League, 7ª inglesa- sancionado cuatro años.

    Sanciones que contrastan con las de los casos más mediáticos, que solo fueron multados. Demichelis, ahora en el Málaga, pagó 22.058 libras por 12 apuestas en una semana cuando jugaba en el City; Colback, del Newcastle, 25.000 y Lafferty, del Norwich, con 23.000. Ninguno apostó en partidos de su equipo, como tampoco lo hizo Joey Barton, díscolo centrocampista del Rangers, que apostó al Barça-Celtic de Champions. Enfrentado a directiva y entrenador, fue la excusa perfecta para despedirlo, aunque la Federación Escocesa lo suspendió un partido. Ahora está en el Burnley.

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    Periodista, blogger, apasionado del deporte y atleta en mi tiempo libre. Debo quejarme de que las cartas están mal mezcladas hasta que consiga una buena mano (Jonathan Swift).