Apostar al suceso rentable y olvidarse del probable

      - 
    0

    Para llegar a ser ganadores regulares en la actividad de las apuestas deportivas, debemos de comprender como funciona el ejercicio de apostar desde su raíz.

    Las apuestas deportivas NO SON UN JUEGO DE COMPETICIÓN en el que hay que vencer a otros jugadores como puede ser el Poker, sino que son un juego en el que COMPETIMOS CONTRA LA CASA. La casa será nuestro único rival, por tanto lo que ganemos nosotros será lo que perderá la casa y lo que perdamos nosotros será lo que ganarán ellos.

    rentabilidad

    El papel de nuestro “enemigo” es ofertarnos sucesos que pueden ser o no rentables, y nuestro objetivo como jugadores es encontrar esos sucesos rentables e invertir en ellos.

    Vamos con un ejemplo sencillo. En un partido de fútbol, el suceso sobre el que apostar es:

    ¿Quién sacará al inicio del partido?. Las cuotas que la casa ofrece son:

    Conjunto local              1,90
    Conjunto visitante     1,90

    Para determinar la rentabilidad de estos dos sucesos, es necesario trabajar con dos conceptos imprescindibles para cualquier jugador matemático que son, la Probabilidad Real y la Probabilidad apostada.

    La Probabilidad Real (PR) es el dato que nos dice las opciones de que algo suceda. En el caso del ejemplo sabemos que se trata de un resultado que será determinado por un lanzamiento de moneda al aire, y salvo que algún equipo sea especialmente maníaco en este aspecto, será del 50% ó 0,5.

    La Probabilidad Apostada (PA) es el dato que nos dice a qué probabilidad se está pagando el suceso. No se trata de la posibilidad de que suceda, sino de cómo te están pagando que eso suceda.

    En el mismo ejemplo vemos que apostar por el equipo local se paga a 1,90. Calculamos la inversa de 1,90 y nos sale:

    1/1,90 = 0,52 ó también 52%

    La casa nos está pagando como si el suceso tuviese un 52% de opciones de suceder. De esto deducimos que:

    Cuando PR<PA estaremos ante un suceso no rentable y no habría que apostar.

    Es el caso normal, te pagan a un poquito menos, como si fuese un pelín más probable.

    Si por el contrario nos encontramos con un suceso en el que la Probabilidad Real supere a la Probabilidad Apostada, deberíamos de invertir la cantidad oportuna.

    Por desgracia para nosotros, las casas de apuestas no van a ofrecer sucesos rentables cuando la Probabilidad Real sea tan evidente. Tendremos que trabajar con sucesos en los que no podamos definir la Probabilidad Real con exactitud pero sí aproximarla.

    Si por ejemplo miramos el partido de Real Madrid – Atlético de Madrid, que enfrenta a los dos equipos de la capital, podemos ver que Bet365 ofrece las siguientes cuotas:

    Real Madrid  1,57incrementar-rentabilidad
    Empate         4,33
    Atlético         5,00

    Vamos con las Probabilidades Apostadas:

    Real Madrid 1/1,57 = 63,7%
    Empate 1/4,33 = 23%
    Atlético de Madrid 1/5,00 = 20%

    Así es como nos están pagando en esta sala, como si el Real Madrid tuviese un 63,7% de ganar, el Atlético tuviese un 20% y el empate a los 90´ un 23%.

    ¿Cuándo será rentable apostar?

    Si consideramos que el Madrid tiene más opciones que un 63,7% sería rentable apostar por el Madrid. Si creémos que el Atlético de Madrid tiene más de un 20% de ganar el partido, habría que apostar por el conjunto colchonero. Si pensamos que el empate tiene más opciones que un 23%, sería esta la opción correcta.

    Por eso es tan importante ser conocedor de la temática sobre la que se apuesta, porque es imprescindible saber las verdaderas posibilidades de cada equipo, y difícilmente lo sabremos en la tercera división de la liga ucraniana.

    Si con nuestros conocimientos de fútbol consideramos que las probabilidades reales del partido son:

    Real Madrid 60%
    Empate 25%
    Atlético 15%

    El suceso rentable sería el empate. Es en estos porcentajes en los que tenemos que afinar. Si tenemos mejor ojo que las casas de apuestas, podremos empezar a ganar.

    Nos va a suceder muchas veces que el caso más rentable no sea el más probable. No pasa nada, si somos capaces de definir con precisión, las veces que ganemos compensarán las que perdamos. De hecho, el suceso más probable no suele ser el más rentable, porque las casas lo pagan muy escaso.

    Hay que apostar al suceso rentable y olvidarse del probable. Apostar sólo a lo más probable es lo que hace que la inmensa mayoría de la masa de jugadores pierda, y nosotros no vamos a ser como ellos.

    Compartir
    Pablo
    Experto en estadística y probabilidad aplicada al juego. Destacado jugador de poker tanto online como presencial.