Dos casinos portugueses acusados de fraude

    Recientemente ha salido a la luz la noticia de dos casinos portugueses acusados de cometer fraude fiscal, uno por más de 9 millones de euros y otro por más de 1,6 millones.

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    casino estoril fraude juegoNormalmente, cuando solemos hablar de amaños o fraudes, éstos suelen suceder casi siempre en acontecimientos deportivos aunque hay ocasiones en las que no se debe demonizar tanto a este sector, porque, el fraude puede aparecer en cualquier ámbito y en esta ocasión ha sucedido en nuestro país vecino, Portugal.

    Tal como avanzó el periódico luso Jornal de Noticias, las empresas propietarias de los casinos de las localidades de Estoril y de Póvoa de Varzim están inmersas en un caso de fraude fiscal dentro del ámbito de la Operación Huracán, puesta en marcha por la Policía Judicial del país.

    En este caso todo está relacionado directamente con dos sociedades que tienen el nombre de ISM e ISF, donde se implicaba a diferentes empresas con sede en el Reino Unido y varios países considerados como paraísos fiscales como Gibraltar y Belice, donde se hacían facturas falsas que posteriormente serían utilizadas por las empresas portuguesas, las cuales aumentaban ficticiamente su nivel de gastos para así pagar menos impuestos.

    Y lo cierto es que ninguno de los dos casinos fuer nada discreto dado que el casino de Estoril aumentó sus gastos en nada menos que 9,922 millones de euros y por su parte el de Varzim lo hizo más “discretamente”, con unos gastos que aumentaron hasta los 1,680 millones de euros.

    Marcha atrás

    Finalmente, cuando la compañía propietaria de los dos casinos fue descubierta, decidió pagar lo que debían a las autoridades fiscales para poder evitar acusaciones muy serias de la fiscalía y seguramente ir a juicio bajo la acusación de delitos de fraude fiscal. Finalmente el monto al que accedieron a pagar fue de 5,088 millones de euros.

    Está claro que cuando personas y empresas cometen delitos de esta índole se arriesgan a ser inspeccionados y detectados, pudiendo recibir una multa muy superior a lo que han estafado así como a una suspensión de por vida en caso de un jugador o directivo de un equipo deportivo o incluso el cierre en caso de un establecimiento así como una importante sanción económica, lo que demuestra que el fraude no es rentable, aunque siga existiendo.

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    Carlos López
    Amante de todos los deportes, especialmente del fútbol, redactor y apostador cauto y moderado; siempre dispuesto a aprender e intentando mantenerme a la última en cuanto a noticias del sector del juego y del deporte.