Estafadores de casinos: Joe Classon y su banda

    Hoy recordamos a Joe Classon, quien junto a su hermano y a Richard Markus, consiguieron desplumar a varios casinos de una forma muy simple, con una técnica de despiste.

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    Una ruleta como la que estafaba Joe Classon

    Hoy retomo la serie de artículos dedicados a personajes que estafaron a los casinos. En esta ocasión quiero hablaros de Joe Classon, considerado como un fantástico apostador y también tramposo, de los mejores.

    En sus inicios jugó como podría hacerlo cualquier otro jugador pero tras sufrir una estafa decidió aliarse con su hermano. Se dedicaba a estafar a la gente y su hermano le enseñó una técnica conocida como pastposting. Esta técnica consistía en colocar su apuesta sobre la mesa tras saber el resultado de la ruleta.

    Richard Markus y la banda de Joe Classon

    Tuvieron un gran éxito en lugares como Puerto Rico, Cuba y Las Vegas, sobre todo. Una vez habían perfeccionado su técnica, Richard MarKus se unió a la banda en 1977. MarKus estaba considerado como uno de los mejores estafadores de la historia. Con ello se pretendía tener un equipo implacable para estafar a los casinos.

    Durante la carrera delictiva de MarKus, consiguió acumular más de cinco millones de dólares. Todo eso  pudo hacerlo gracias a la experiencia que adquirió siendo crupier de varios casinos. Esto le proporcionaba conocimientos privilegiados sobre estos lugares, la seguridad, etc.

    Con la entrada en la banda de Joe Classon se perfeccionó la técnica del pastposting. Se creó lo que se conoce como trampa Savannah. Consistía en colocar tres fichas rojas de cinco dólares en una columna sobre la mesa de la ruleta. Además se incluía una ficha marrón de 500 dólares por detrás de las primeras.

    Si la apuesta de Marcus resultaba perdedora, se levantaba haciendo aspavientos gritando enfadado. Ésta era una técnica del despiste y conseguía llamar la atención del crupier. De esta forma, otro miembro de la banda retiraba la ficha de 500 dólares disimuladamente y así solo perdían 15 dólares.

    En caso de que la jugada fuese ganadora, la ficha de 500 dólares no se retiraría y ganarían en proporción a lo apostado. De esta forma se ganaron la vida durante mucho tiempo por muchos casinos. No solo se hizo en los casinos de Atlantic City o Las Vegas, también en Londres o incluso en el de Monte Carlo. Finalmente descubrieron su trampa, pero para entonces ya habían robado muchos millones de dólares.

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    Carlos López
    Amante de todos los deportes, especialmente del fútbol, redactor y apostador cauto y moderado; siempre dispuesto a aprender e intentando mantenerme a la última en cuanto a noticias del sector del juego y del deporte.