Keith Taft, electrónica vs casinos

    Hoy os cuento la historia de Keith Taft, un auténtico crack de la electrónica que creó varios dispositivos de ayuda en el juego con los que desplumó a varios casinos.

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    Mesa de blackjack

    Hace unos días comenzaba una serie de artículos dedicados a personajes muy especiales dentro del mundo del juego. Durante cierto tiempo destacaron por hacer trampas con diferentes sistemas. Si en la anterior entrada conocimos al maestro de los dados Dominic LoRiggio hoy le llega el turno a Keith Taft.

    ¿Quién era Keith Taft?

    Taft fue un genio dentro del mundo de la electrónica. Trabajó durante 30 años en el gremio y con la experiencia acumulada decidió enfocarla al juego. Consiguió desarrollar diferentes dispositivos allá por la década de los años 70 y hacía las pruebas con su hijo en los casinos. Fue uno de los primeros en crear un mini dispositivo capaz de capturar vídeo digital.

    Era un gran aficionado al Black Jack y en sus primeros intentos de juego intentó contar las cartas, pero le fue imposible. En aquel momento decidió usar todo su know-how para aplicarlo en sus dispositivos y desbancar a los casinos.

    A su primer dispositivo le bautizó como George y le ayudaba a contar las cartas. Lo controlaba con los pies e iba oculto bajo su ropa, pero era demasiado grande y tarde o temprano lo notarían. Trabajó en un nuevo modelo más pequeño, lo bautizó como David y con este sí, se sorprendió el mismo.

    Durante la primera semana se hizo con 40.000 dólares y  no solo quería enriquecerse de esta forma. Llegó a comercializar sus mini ordenadores por 10.000 dólares, pero solo a personas que supieran manejarlos

    El FBI no pudo demostrar que hiciera trampas

    Keith Taft no tardó en despertar el interés de los casinos y las autoridades. Finalmente no tardó en ser detenido por el FBI. A pesar que el FBI cuenta con grandes expertos, no consiguieron saber cómo funcionaba su dispositivo. Por tanto, no pudieron demostrar que se usaba para hacer trampa. El juez no pudo imputarle ningún delito y quedo libre sin cargos.

    No tardó en volver a hacer de las suyas e inventó una mini cámara que se colocaba en la hebilla del cinturón. Esto permitía que pudiera ver la carta que salía del distribuidor de naipes. La imagen era enviada a su cómplice y éste se la comunicaba por medio de pequeñas señales.

    Todo esto duró hasta el año 1985, cuando el estado de Nevada declaró ilegales los dispositivos electrónicos en el juego. La sanción mínima era de 10 años de prisión y Keith Taft dejó su actividad. Pero no sin antes haber ganado decenas de miles de dólares durante sus años. ¿Conocías a este personaje?

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    Carlos López
    Amante de todos los deportes, especialmente del fútbol, redactor y apostador cauto y moderado; siempre dispuesto a aprender e intentando mantenerme a la última en cuanto a noticias del sector del juego y del deporte.